
Nos habíamos conocido hacia poco tiempo pero inmediatamente congeniamos, nos hicimos amigas. El día que vino a mi casa, las dos sabíamos que algo iba a pasar, recostadas sobre la cama ninguna se atrevía a dar el paso decisivo. Ella se hizo la dormida y yo jugando con la flor comencé las caricias al tiempo que iba descubriendo su precioso cuerpo.
No tardo en comprender que nos esperaba ese día y nos pusimos las dos al juego del placer y ya nunca dejamos de ser intimísimas amigas. Seguir leyendo »
Escrito por admin el 16 Febrero 2009 6:33 | Leer texto completo | Leer comentarios (0)
Archivado en General, galerias.
Archivado en General, galerias.





