Había llegado el momento, después de tantos meses de charlas en el chat y de horas de teléfono, nos í
bamos a conocer: Oswaldo tenía treinta y dos años, doce más que yo , era alto y moreno con la piel canela y ojos verdes. Yo me había enamorado totalmente de su forma de decirme “chiquita” de aquellas dulces palabras que se dejaban escapar en sus escritos y su voz.
Lo había preparado todo para el viaje desde Madrid a Santo Domingo ocho horas de avión nos separaban; no sabía como transcurriría nuestro encuentro , pero si que lo deseaba , lo deseaba tanto que aquellas pocas horas de viaje me parecían una distancia enorme . Atrás se habían quedado mis recuerdos de otros amores y de mi primera experiencia sexual , con José , mi vecinito y novio; ahora iba a conocer nuevas sensaciones, con un hombre ya más experto y confiaba en que mi vida sexual mejoraría. Seguir leyendo »
Archivado en General, RELATOS-ELLAS.









